domingo, 26 de abril de 2015

Invisibles, los no vistos ni oidos



Un repentino escalofrió me recorre la espalda,
ante determinados comentarios que "felizmente" hacen algunas personas,
parece que nunca voy a dejar de sorprenderme,
Hablan, como si estuviesen protegidos por halos mágicos,
imperturbables, en  acomodadas vidas.
Totalmente ajenos a lo que ocurre en el mundo,
 y especialmente, al común de los mortales que lo habitamos.
Antes, ingenuamente, creía que no era posible mirar hacia otro lado,
dar la espalda al dolor y huir de la amargura del que tenemos en frente...
Pero me equivocaba hay personas, muchas, que sí.
Deciden no ver las noticias,  para no enterarse de lo “malo que pasa",
dedicando su tiempo a actividades que les permitan continuar sin pensar ni pensarse...
Ni les llega a rozar el sufrimiento del otro, el ajeno.
Acaso para Navidad, tal vez…
El resto del año, se ignora todo que pueda estropear la idea de un mundo multicolor.
Se  borran las guerras crueles, que se cobran la vida de tantos inocentes… pero en el fondo, son tan lucrativas.
Se persigue y se menosprecia, al que tuvo que abandonar su tierra,  exponer su vida… en busca de un futuro.
Pero claro, esto queda un poco lejos, es el tercer mundo, ¡nosotros los "civilizados" estamos a salvo!... hasta que de pronto se nos rompió la burbuja, no sólo la inmobiliaria, sobre todo se resquebrajo la de la soberbia, esa que nos permitía sentirnos intocables
Y aún así, a algunos todavía les cuesta mirar a su alrededor,
ver a los que están inmersos en el dolor…
A los que perdieron su trabajo y perplejos asistían al desmoronamiento de  su vida, sin poder hacer nada para evitarlo.
A los que les desahuciaron de su casa, pero también de su hogar.
A los que perdieron a sus hijos, desgarrándose por dentro.
A los que tienen que mendigar, los nuevos invisibles,  los no vistos ni oídos.
Y pienso yo, que quizás sólo recuperen la visión, dejen de ser miopes,
cuando les toque a ellos en sus carnes el dolor, la injusticia, la desesperanza.
Y un día, lleguen  a su puerta y sin llamar ni siquiera,
se cuelen...  esos "males" de los que se creían inmunizados,
ocupen su confortable sofá, echándoles, sin miramiento
de su vida aparentemente estética, poco ética y demasiado predecible.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Después de un tiempo. Jorge Luis Borges

Un poema hermoso y profundo... describiendo de forma conmovedora como uno va aprehendiendo y comprendiendo a lo largo de la vida, no un aprendizaje teórico de lineas claras y rectas...  Mas bien, un "saber" que uno va surcando con sus alegrías, decepciones, heridas, risas y lágrimas. ¡El que nos va curtiendo la piel y también,  el alma!

"Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano y encadenar un alma,
uno aprende que el amor no significa recostarse
y una compañía no significa seguridad
y uno empieza a aprender que los besos no son contratos,
y los regalos no son promesas,
y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta
y los ojos abiertos,
no con el dolor de un niño...
y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes...
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad,
y después de un tiempo uno aprende: que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien te traiga flores...
y uno aprende que realmente fue de aguantar
que uno es realmente fuerte,
que uno realmente vale y uno aprende y aprende...
con cada adiós uno aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien
porque te ofrece un buen futuro
significa que tarde o
temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de
amarte con tus defectos,
sin pretender cambiarte,
puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado
de esa persona sólo por acompañar tu soledad,
irremediablemente acabarás deseando no volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos
son contados,
y que el que no lucha por ellos tarde o
temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un
momento de ira pueden seguir lastimando a quien
heriste,
durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo
hace,
pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un
amigo duramente,
muy probablemente la amistad jamás
volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz
con tus amigos,
algún día llorarás por aquellos que
dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada
experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o
desprecia a un ser humano,
tarde o temprano sufrirá
las mismas humillaciones o desprecios.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o
forzarlas a que pasen
ocasionará que al final no sean
como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad
lo mejor no era el futuro,
sino el momento que estabas viviendo
justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los
que están a tu lado,
añorarás terriblemente a los que
ayer estaban contigo
y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que
intentar perdonar o pedir perdón,
decir que amas,
decir que extrañas,
decir que necesitas,
decir que quieres ser amigo,
ante una tumba,
ya no tiene ningún sentido.
Pero desafortunadamente,
sólo con el tiempo..."

lunes, 3 de noviembre de 2014

La adolescencia



La adolescencia, es una fase de tránsito, entre la infancia y la adultez. Durante la cuál, se producen cambios corporales importantes (transformación de la voz, vello púbico, crecimiento muscular, menstruación).  A la par,  que toda esta “metamorfosis” de su cuerpo, el adolescente lidia  internamente, con profundos movimientos emocionales y psíquicos.

Produciéndole mucha inestabilidad, puesto que desconoce lo qué le   está ocurriendo...Se siente en tierra de nadie, ya no es el niño que era, pero tampoco sabe quién es... Por lo que tendrá que ir construyendo su propia identidad, a través de numerosos avatares. De búsquedas, incertidumbre, rechazo, imitación, pero ante todo,.los intentos desesperados, de  poder perfilar su propio retrato, desde la autenticidad.

Sin embargo,  esta estabilización de la personalidad, no se logra sin pasar por un grado de conducta patológica, inherente a la evolución normal de esta etapa. Aberastury, lo define como “síndrome normal de la adolescencia”, Este proceso, será más o menos conflictivo,  dependiendo de cómo se haya ido construyendo psiquicamente, a lo largo de su recorrido vital. 

Esta  “patología normal del adolescente” se puede describir de la siguiente forma:
   -       Búsqueda de sí mismo e identidad.
   -       Urgencia ante los deseos presentes, con dificultad para la postergación.
   -       Rebeldía, buscando la autoafirmación.
   -       Tendencia a lo impulsivo, sin mediación del pensamiento.
   -       Fluctuación  del humor y estado de ánimo.
   -       Inestabilidad emocional, por momentos se siente confuso,ambivalente, desconcertado, sin saber el motivo.
   -        Replegamiento sobre sí mismo e ensimismamiento.
   -        Separación progresiva de los padres, a veces abruptamente.
   -        Tendencia grupal, dependencia con los amigos como referencia de identidad, necesaria para individualizarse.

A la par los padres, también tienen que adaptarse a la evolución del hijo, sabiendo que su lugar respecto a él es distinto, ya no hay tanta dependencia, pero es necesario estar presente y contener, en momentos delicados. Aceptar que el hijo está creciendo, buscando su lugar en la vida, el propio.

Cuando este proceso que hemos descrito como “síndrome de la adolescencia normal”, es muy complicado para el adolescente, le produce demasiado sufrimiento o manifiesta síntomas, es importante ofrecerle la ayuda de un profesional, para poder acompañarle. 


martes, 14 de octubre de 2014

¿Qué son los trastornos de personalidad?

Cuantas veces hemos oído en conversaciones coloquiales,  “menuda narcisista es…”, “va es que se monta unas paranoias”,  “el otro día, mi compañera montó un espectáculo, es una límite total…”. Una se sonríe, pero no puede evitar pensar que el diagnóstico ha sido bastante fino…

Un trastorno de personalidad,  es un patrón permanente de percibirse uno mismo y la realidad que le rodea. Provocando,  una forma de situarse en la vida, que además de sufrimiento psíquico, le produce inadaptación, puesto que el modo de interpretar lo que le sucede, está sesgado por su forma “particular” de  ver las cosas. Afectando a su pensar, sentir, actuar, relacionarse  con los demás, controlar sus impulsos, en definitiva, a todo su vivir. Produciendo,  a larga,  un deterioro en todas las áreas de su vida: emocional, personal, social, familiar, laboral, etc.  Puesto que son unas “gafas” permanentes y no puede evitar ser quién es, esté donde esté. Aunque no sea conveniente, esto en el mejor de los casos, lo podrá reflexionar después de haber “actuado”.

A continuación, voy a enumerarlos y dar unas brevísimas pinceladas de cada uno de ellos, simplemente para saber de que estamos hablando:
- Paranoide: Desconfianza y suspicacia general, desde la edad adulta. De forma que las intenciones de los demás son interpretadas como maliciosas. Cuestionando y sospechando sin fundamento real.
- Esquizoide: Un patrón general de distanciamiento de las relaciones sociales y restricción de la expresión emocional en el plano interpersonal. Ni desea ni disfruta las relaciones íntimas.
- Esquizotípico: Déficit social e interpersonal asociado a malestar agudo y una capacidad limitada para las relaciones interpersonales. Así como distorsiones de pensamiento y perceptivas, unido a excentricidades del comportamiento.
- Antisocial: Desprecio hacia los derechos de los demás. Fracaso para interiorizar las normas sociales. Falsedad. Incapacidad para pensar en el futuro. Irritabilidad y agresividad concurrentes. Irresponsabilidad. Falta de deseo de reparación por el daño causado.
- Limite: Inestabilidad en su estado anímico. Relaciones personales intensas e inestables (pasando de la idealización a la devaluación). Dificultad para controlar los impulsos y la agresividad.  Identidad alterada, sobrevalorando la autoimagen.. Sensación de vacío. Sintiéndose en una “montaña rusa” emocional continua.
- Histriónico: Excesiva necesidad de atención, sintiéndosen “invisibles” si no son los protagonistas. Mucha expresividad emociona, teatralidad.  Interacciones “teñidas” con frecuencia con matices seductores. Apariencia física usada como forma de atraer la atención.
-Narcisista: Está envuelto en una grandiosidad en su imaginación y en su comportamiento. Se siente “especial”. Necesidad de admiración. Falta de empatía. Espera una adaptabilidad a sus expectativas automáticas. Trato explotador con los demás. (Pero no nos engañemos, esta estructura esconde unas carencias de narcisismo importantes…).
- Evitación: Una inhibición social general, por miedo a la crítica o el rechazo. Sentimiento de insuficiencia. Sólo se relaciona si tiene seguridad de agradar. Recelo de las relaciones intimas por el riesgo a ser avergonzado. Evitación situaciones nuevas, por miedo a salir mal parado.
-Dependencia: Necesidad general y excesiva de que se ocupen de uno. Miedo al abandono. Comportamientos de sumisión y de “quedarse pegado”. Dificultad para hacerse cargo de su vida. Miedo a crear discrepancias. Dificultad severa para estar solo. Encadena una relación con otra, para sentirse sostenido.
-Obsesivo-compulsivo: Preocupación excesiva por el orden, la limpieza. Búsqueda de perfeccionismo, al límite de no poder llegar a culminar algo. Intento de control mental e interpersonal, sacrificando la naturalidad, la espontaneidad y la flexibilidad. Austeridad y rigidez.

Y para terminar, una sugerencia… Si al ir leyendo, ¡de pronto! os habéis sentido reconocidos en ciertos aspectos, por favor,  no os asustéis. Todos, absolutamente, todos, tenemos rasgos… no siendo lo mismo que un “patrón de personalidad” ya instaurado.


lunes, 29 de septiembre de 2014

Con los años he aprendido. Sergio de Sa

Un poema,  de alguien que con honestidad transmite su estar en la vida... Ese camino que vamos atravesando y perfilando poco a poco, desprendiéndonos de lo accesorio y quedándonos con lo que realmente nos arropa por dentro, y también por fuera...Cayendo el ideal de lo que creíamos sería nuestra vida, para ir entretejiendo con risas, amor, tristeza, decepción, ilusión, pasión, etc, la que es en realidad...

CON LOS AÑOS HE APRENDIDO
Con los años he aprendido,
que la tristeza no es eterna,
que los malos momentos pasan
y que los buenos siempre llegan,
que el desamor puede llevarte a la locura
y que un beso dado en el
momento justo todo lo cura.

Con los años he aprendido,
que la gente que realmente te quiere
esta cuando más lo necesitas,
que cuando la vida te sonríe
amigos nunca te faltan,
y que cuando las lágrimas brotan
son los primeros que marchan.

Con los años he aprendido,
que no soy tan feo como yo me veo
ni tan guapo desde tus ojos,
que aunque la belleza atrae
es el alma el que enamora.

Con los años he aprendido
que el dinero se cuenta en sonrisas,
que las personas más ricas
no son las que más dinero tienen,
y que si alguien quieres hacer volar
antes de nada debes saber
que las alas no se pueden comprar.

Con los años he aprendido,
que las verdades a veces duelen
pero no duran para siempre,
mientras que las mentiras matan
y se convierten eternas.

Con los años he aprendido,
que los hombres más felices
no son los que buscan muchas mujeres,
si no los que en Una encuentran 
todo lo que buscaban.

Con los años he aprendido,
que llorar no es de débiles
ni correr es de cobardes,
que a veces no hay decisión más valiente
y que produzca más sufrimiento
que llorar y salir corriendo.

Con los años he aprendido,
que hay personas que nunca mueren,
que aunque ya no estén entre nosotros,
en nuestro corazón siempre estarán presente.

sábado, 30 de agosto de 2014

Trastornos Obsesivos Compulsivos

¿Te lavas las manos incansablemente, hasta irritarte la piel, pensando que te puedes contaminar? ¿Compruebas si has cerrado la puerta de tu vivienda, con tanta insistencia, que has tenido que cambiar el picaporte,  por estropearlo? ¿Regresas a casa cuando ya has salido, porque insistentemente te persigue la idea que te has dejado la vitrocerámica encendida, necesitando verificarlo por enésima vez?

Las obsesiones son pensamientos invasivos, intrusivos, involuntarios y persistentes. No son experimentados como algo natural que vamos pensando fluidamente, mas  bien, se viven como algo que invade la conciencia, sin poder evitarlo. Produciendo angustia, desazón… aunque racionalmente sepamos que no tienen sentido. Todo ello lleva a una dinámica mental, recurrente y sin salida, en que se intenta ignorarlos, convencerse uno de lo irracional de que lo que piensa o siente, pero sin conseguirlo.  Dando lugar a sentimientos de vergüenza, culpa o miedo ante la incontrolabilidad de lo que le ocurre:
“…Esta mañana casi no logro llegar a trabajar, me he levantado con la idea continua de qué pasaría si se producía un incendio en casa y yo no estaba. A partir de ahí, todo ha sido como la “ley de Murphy”. Yo no sé las veces que he vuelto a mirar si había apagado la plancha, sabía que si, lo sabía, pero no podía evitarlo y si me equivoco y si… y si… Estoy muy cansada, agotada… “

Los temas obsesivos más frecuentes son:
Obsesiones de contaminación: preocupación por los gérmenes, suciedad, sustancias químicas…
Obsesiones de contenido agresivo: temor a causar algún tipo de daño a otras personas o a uno mismo, ideas macabras de cómo asesinar a personas queridas,  aparecer como responsable de errores, fracasos, imprudencias, accidentes o catástrofes ( por lo tanto, es un continuo intentar estar controlando todo, para que nada pase por alto).
Obsesiones sobre el orden, perfección, simetría: preocupación si todo no está ordenado, simétrico, continua expectativa de perfección y control férreo (cajones, armarios, espacios de convivencia, actividades efectuadas sean del tipo que sean…)
Obsesiones sobre la salud y la apariencia con el cuerpo, respecto a la delgadez, imagen personal, señales de envejecimiento, signos de no poseer una belleza impoluta (granos, nariz, cintura, piernas), etc. 
Obsesiones relacionadas con la sexualidad: pensamientos “machacantes” respecto a la sexualidad no vista como adecuada (fantasías sexuales perversas, repugnantes, inquietud sobre un cambio de orientación sexual, pensamientos persistentes acerca del impulso de hacer comentarios o gestos obscenos…, masturbación compulsiva),  etc.
Obsesiones filosófico-religiosas: necesidad de confesar pecados inexistentes o ínfimos que se supone haber cometido y estar preocupado por la culpa consiguiente. Escrúpulos de conciencia (excesivamente preocupado por la posibilidad de cometer algún acto pecaminoso.  Cuestionamientos sobre la razón de la existencia, con una visión tétrica sobre ella, etc.
Obsesiones sobre acumulación: obsesión por acumular, acaparar, controlar y ordenar la mayor cantidad de objetos, información, etc.  Siempre con la insatisfacción acechándoles, ya que nunca es suficiente.

Las compulsiones son pensamientos o conductas, que la persona se ve impelida a hacer de forma compulsiva, para calmar la ansiedad que le produce la obsesión. No tiene un fin en sí mismo,  se ejecuta como si fuese un “amuleto mágico” con la idea de prevenir  la situación temida,  que recurrentemente bombardea la obsesión.  Se lleva a cabo de forma irrefrenable, sin tener en muchos casos conexión con la realidad, o cuando la tiene, es a todas luces, excesiva.
Las compulsiones como intentos de neutralizar las obsesiones y sus consecuencias, al principio suelen ser más o menos efectivas para tranquilizar al paciente. Pero ese efecto  calmante a corto plazo, parece aumentar a medio/largo, dando lugar a un círculo vicioso de obsesiones, ansiedad y la necesidad cada vez mayor, de llevar a cabo más conductas neutralizadoras. Necesitando más tiempo progresivamente para efectuar sus rituales  (lavarse siete veces las manos, llegar al salón sin pisar los bordes de las baldosas, dar nueve vueltas a la silla girada hacia la televisión y luego contar hasta trece, de forma descendente, etc.), con el consiguiente deterioro que se produce en su vida tanto a nivel personal, social y profesional. Pudiéndose sentir tan desvalido y angustiado, que la depresión aparezca como acompañante de toda esta sintomatología, ya de por si devastadora para la persona.

Y para finalizar,  quiero puntualizar algo que me parece de suma importancia, respecto al tratamiento.   Aunque parezca una perogrullada… Lo fundamental es el paciente, el cuál viene a consulta, atravesado por un gran sufrimiento.  Desde nuestra profesionalidad, debemos darle la respuesta más adecuada, y ésta, sin ninguna duda, es la que nos da una visión integral e indisoluble de la persona, sostenida por distintos pilares. Los cuales a mí entender, serían:  
- Tener  en cuenta las investigaciones en neurociencias, que han ido descubriendo los factores neurobiológicos que intervienen en mayor o menor medida, para que eclosione esta sintomatología. Colaborando en un tratamiento farmacológico, a  través de un equipo interdisciplinar. (No me extenderé en este tema porque no es mi campo de trabajo).
- Estar al tanto de las características comunes que comparten estos pacientes, cómo intolerancia a la incertidumbre, pensamiento mágico, control omnipotente del pensamiento y sus efectos, perfeccionismo, hiperresponsabilidad, etc.  Definidas de diversas maneras dependiendo del emisor (distorsiones cognitivas, características de personalidad, etc.) Pero siempre atentos, a no  dejarnos seducir por la comodidad de la clasificación y perdernos a la persona en sí. Se podría trabajar desde un lugar más cognitivo,  en un nivel más racional, superficial si se me permite la expresión ¿pero cómo llegar a lo más profundo, involuntario e inconsciente de lo que le ocurre a una persona que está sufriendo un cataclismo de obsesiones y rituales? ¿qué le están produciendo un déficit en la calidad de su vida brutal, qué ha perdido el “control de su psiquismo” y qué teme por volverse loco…? Dejo las preguntas en el aire… y aprovecho para traer una afirmación que me he encontrado en una web y me ha parecido cuanto menos, atrevida: “No se sabe todavía la causa del TOC, aunque sí se sabe que no surge como respuesta a un supuesto conflicto intrapsiquico…” 
- Y por último, sería crucial darle un lugar único al paciente, con su idiosincrasia. Da igual la orientación… Poder verlo y “mirarlo”, para entender su historia propia y personal. Acompañarle en el camino de ir desenredando sus conflictos intrapsiquicos (porque ya me disculparais, pero no conozco a nadie que no los tenga), con sus capacidades, sus deseos, sus miedos, sus defensas… En definitiva, su vida, no sólo su enfermedad… 

Una película muy interesante sobre lo que puede ser la vida de alguien con trastorno obsesivo compulsivo es: "Mejor...imposible" (As Good as it Gets), protagonizada por Jack Nicholson


jueves, 10 de julio de 2014

Cómo le decimos a nuestro hijo qué nos separamos...


Si hemos tomado la decisión de  separarnos -desde la tranquilidad- creyendo que es lo más conveniente para todos, es importante como padres, poder transmitirles de la forma más adecuada lo que está ocurriendo a nuestros hijos. Porque aunque pensemos que no se enteran de nada… Amelia me lo planteaba así: “son demasiados críos, nosotros evitamos discutir delante de ellos, no saben lo que ocurre”, como si esto fuera lo que los niños” ven”. Son esponjas emocionales  (por muy pequeños que sean) perciben el ambiente, nuestra cara, las actitudes disimuladas y los silencios preñados de dolor.
Juan con doce años me cuenta “Yo de siempre sabía cuando mi madre había discutido con mi padre, por mucho que ella intentará disimular, su mirada estaba perdida en el vacío. Igual  que cuando él había bebido y venía contento, lo mejor era irme a la cama y evitar broncas”. Ellos tienen todavía la receptividad emocional a flor de piel, algo que los adultos hemos ido perdiendo, conforme nos hemos ido metiendo en nuestra espiral de ruido, prisas y estrés.
La visión de ellos es muy egocéntrica, el mundo gira a su alrededor, es lo único conocido, sus padres, su casa, su vida tal como la tienen montada. Los adultos podemos rehacer nuestro proyecto vital, pero ellos sienten como todo se desmorona. Por eso es muy importante poder hablarles, al ser posible, los dos padres juntos, de lo que está ocurriendo. Permitirles que puedan digerir la situación durante un tiempo, antes de marchar a otro lugar. Y sobre todo dejarles claro, que se deja de ser pareja, pero no  padres,  ¡¡esto nunca cambiara!!  Va a ser de otra forma, pero ellos siempre serán lo más importante. Contarles los planes y como se ha planificado la separación, con quién van a vivir, el otro progenitor donde se ira, la organización en la medida de las posibilidades. Dar una información lo más rica en detalles, dentro de lo que pueda entender dependiendo de su edad, para que vaya adaptándose poco a poco, a su nueva forma de vivir. 
Otro punto fundamental,  es señalarles que ellos no tienen la culpa de nada, sobre todo si son pequeñitos, pueden creer que son responsables de alguna forma de la ruptura. Maite, de cuatro años, me decía mientras lloraba “mi papá se va, porque dice que está harto, yo me porto mal a veces, el otro día rompí el DVD y él dice que no puede más”. Es necesario estar atentos en este sentido y  aclarar que es una cuestión de los papas. Tranquilizarlos, ante el fantasma de haber si a mí también me va a abandonar, para ellos es un tránsito de arenas movedizas, no pueden ver más allá y están angustiados. 
Y por último, ser plenamente consciente que nuestros hijos, necesitan a ambos progenitores, es fundamental para su buen desarrollo psíquico, tener la seguridad de que ambos están presentes, desde su lugar. En los casos más habituales, en que el papá es el que se marcha del domicilio familiar, es esencial puedan vivir lo más cercanamente a su figura paterna, porque si no se verán privados de un modelo de masculinidad cotidiano, que puede repercutir negativamente al hijo, respecto a su identidad sexual o al modelo que necesita tener presente, para poder identificarse. Y en las hijas se puede producir anomalías en la relación con el sexo opuesto, condenando al fracaso futuras vinculaciones marcadas por el sello de la ausencia paterna. 
Se acaba nuestra pareja, ya no es posible convivir. Pero toda nuestra vida, seremos padres de nuestros hijos, esto es ineludible, nos guste, nos moleste o nos duela. Y es tan fácil, deslizarnos al lugar en que el otro es mi “enemigo”, sin darnos cuenta que convertimos a nuestros hijos, en una pelota de tenis y nosotros dándole raquetazos de un campo a otro. Sin comprehender que los estamos enloqueciendo, no porque estemos separados, no nos equivoquemos.  Sino porque no hemos sido capaces de ofrecerles un lugar seguro y estable. No permitamos que  la guerra continúe… una guerra, en que ellos siguen son las víctimas.

jueves, 5 de junio de 2014

La naturaleza y el hombre. Khalil Gibran



En el Día Mundial del Medio Ambiente, quiero compartir esta hermosa y profunda reflexión sobre el hombre y la Naturaleza. Como embargados por satisfacciones momentáneas, pisoteamos, robamos, arrancamos, destruimos la naturaleza, nuestra Madre Tierra. 
Sin darnos cuenta,  que los amos que adoramos y perseguimos, como el dinero y el poder, son caprichosos y fríos compañeros de viaje...

LA NATURALEZA Y EL HOMBRE

Al romper del día me senté en una vega, en animada conversación con la Naturaleza, mientras el Hombre dormía apaciblemente bajo los cobertores del sueño. Me tendí en la verde gama y me puse a reflexionar sobre estas preguntas:
«¿Es la Belleza la Verdad? ¿Es la Verdad la Belleza?»
Y en mis pensamientos me sentí transportado lejos de la humanidad, y mi imaginación levantó el velo de la materia que ocultaba mi yo interior. El alma se me abrió y me acerqué más a la naturaleza y calé más hondo en sus secretos, mientras mis oídos se despejaban para entender el lenguaje de sus maravillas.
Reclinado estaba en las honduras del pensamiento, cuando sentí pasar la brisa entre las ramas de los árboles y oí un suspiro, como el que podía exhalar algún huérfano extraviado.
—¿Por qué suspiras, suave brisa? —pregunté.
Y la brisa me contestó:
—Porque llego de la ciudad abrasada por el calor del Sol, y los gérmenes y contaminaciones de las pestes se han pegado a mis puras vestiduras. ¿Serás capaz de reprocharme que me lamente?
Después posé la mirada en los semblantes llorosos de las flores y escuché su tenue congoja. Y les pregunté:
—¿Por qué lloráis, mis encantadoras flores?
Una de ellas levantó su hermosa cabeza y musitó:
—Lloramos porque va a venir el Hombre y nos va a tronchar y después nos pondrá a la venta en los mercados de la ciudad.
Y otra flor añadió:
—Al oscurecer, por la tarde, cuando estemos marchitas, nos arrojará al montón de la basura. Sollozamos porque la mano cruel del hombre nos arranca de nuestras comarcas nativas.
Y escuché lamentarse al arroyo, como viuda que gime por su hijo muerto y le pregunté:
—¿Por qué lloras, mi puro arroyuelo?
Y él me contestó:
—Porque no tengo más remedio que llegar a la ciudad, donde el Hombre me desprecia y me abandona para ingerir bebidas más fuertes y me convierte en devorador de sus suciedades, mancilla mi pureza y trueca mi divinidad en inmundicia.
Y a mis oídos llegó el doliente gorjeo de los pájaros, a quienes pregunté:
—¿Por qué sollozáis mis dulces pajarillos?
Y uno de ellos se me acercó volando, se posó en el extremo de una rama y canturreó:
—Los hijos de Adán no tardarán en llegar a este lugar secreto con sus armas mortíferas y nos declararán la guerra, como si fuésemos sus enemigos mortales. Ahora nos estamos despidiendo unos de otros, porque no sabemos quiénes van a escapar a la furia del hombre. La Muerte nos sigue dondequiera que vayamos.
El Sol emergió entonces tras los picachos de las montañas y doró de guirnaldas las puntas de los árboles.
Contemplé extasiado esta hermosura y me pregunté:
—¿Por qué ha de destruir el Hombre lo que ha construido la Naturaleza?

domingo, 25 de mayo de 2014

¿Cómo te sientes cuando te hacen una fotografía?


¿Quién no ha oído alguna vez la frase “es que salgo horrible en las fotos, me veo fatal…”? o de pronto, estamos en una reunión  y vemos como una ola humana -un grupo de personas salen casi literalmente corriendo- ¿de qué huyen?...Pues del peligroso objetivo de una cámara.
En cambio, otras  tranquilamente cuando se sienten enfocadas, de una forma natural sonríen, miran a la cámara como si de una amiga se tratará y   saben qué…¡¡pues normalmente salen y se ven fantásticas!!!
¿Y de qué depende entonces? Hay personas que se sienten seguras consigo mismas, confiadas y  cómodas habitando  su propio  cuerpo. Tienen una autoestima y autoconcepto sólidos y asentados, son menos exigentes. Aceptan su apariencia real, tal cual, calvo, con arrugas, bajito, con acné y hasta un poco gordita… ¡Qué le vamos a hacer!  No se castigan con sus “defectos”. Ni van a la búsqueda de supuestas imperfecciones, “efecto lupa”, aumentando e hipertrofiando, algo que sólo adquiere importancia bajo su inseguridad “se me ve la nariz grande, mira que ojeras, me hace tripa”. Lo que todavía no saben y no pueden comprender, es que a nadie les afecta realmente, excepto a ellas.
Se convierte en un calvario, cuando no les queda más remedio que posar… Su cabeza empieza rápidamente a recordar los consejos que le han dicho o ha leído para salir lo más favorecido posible: “sonrió, pero no demasiado que se me achinan los ojos y se me marcan las patas de gallo, y esta doble papada … ¿qué leí en aquella revista sobre pautas? Así, pongo la lengua en el paladar ¡lista!...oh, se me olvidaba me ladeo,  un poco adelantada la pierna y así, no se me ve las caderas tan anchas… ".Tic, tac, tic, tac, salta el flash y la cámara dispara…
Tanto preparativo, que al mirar el resultado de semejante odisea, se encuentran bien puestecitas, una imagen estudiada al detalle, todos nuestros objetivos cumplidos. Pero queda la sensación que algo falla… ¡Y es cierto! No somos naturales, resultamos impostados.
Todo se transmite y queda reflejado cuando nos miramos. Es tan importante poder aceptarnos por dentro y por fuera. Sonreír y dejarnos llevar. Mostrarnos como somos, para cuando después en el discurrir del tiempo nos reencontremos, podamos rememorar el recuerdo de lo que vivíamos y saborearlo de nuevo. ¿Acaso no esto lo importante? ¿Por qué quedarnos pegados a la belleza? Que es efímera como la frescura de una rosa. Con el paso de los años,  quién se acuerda de esas sensaciones, nos queda el momento de cómo lo pasamos, lo pequeñito que era nuestro hijo, cómo nos sentimos con los amigos aquella noche, lo qué compartíamos con nuestra pareja y ahora qué distintos somos... Todo un entramado de evocaciones.
¡Animo y dibuja una sonrisa! Atrévete a (re)inventarte y construir recuerdos…

sábado, 17 de mayo de 2014

El hombre que me ame...

Esta mañana a través del muro de un amigo en Facebook, me he encontrado con este poema.
Ha sido un encuentro fortuito, posiblemente eso hizo que me quedará más prendada de él, la magia de lo inesperado.
Mi primer contacto con Gioconda Belli, fue a través de su novela La mujer habitada, a partir de ahí, me declaré incondicional... Os invito a disfrutarla...
I

El hombre que me ame
deberá saber descorrer las cortinas de la piel,
encontrar la profundidad de mis ojos
y conocer la que anida en mí,
la golondrina
transparente de la ternura.

II

El hombre que me ame
no querrá poseerme como una mercancía,
ni exhibirme como un trofeo de caza,
sabrá estar a mi lado
con el mismo amor
con que yo estaré al lado suyo.

III

El amor del hombre que me ame
será fuerte como los árboles de ceibo,
protector y seguro como ellos,
limpio como una mañana de diciembre.

IV

El hombre que me ame
no dudará de mi sonrisa
ni temerá la abundancia de mi pelo
respetará la tristeza, el silencio
y con caricias tocará mi vientre como guitarra
para que brote música y alegría
desde el fondo de mi cuerpo.

V

El hombre que me ame
podrá encontrar en mí
la hamaca para descansar
el pesado fardo de sus preocupaciones
la amiga con quien compartir sus íntimos secretos,
el lago donde flotar
sin miedo de que el ancla del compromiso
le impida volar cuando se le ocurra ser pájaro.

VI

El hombre que me ame
hará poesía con su vida,
construyendo cada día
con la mirada puesta en el futuro.

VII

Por sobre todas las cosas,
el hombre que me ame
deberá amar al pueblo
no como una abstracta palabra
sacada de la manga,
sino como algo real, concreto,
ante quien rendir homenaje con acciones
y dar la vida si necesario.

VIII

El hombre que me ame
reconocerá mi rostro en la trinchera
rodilla en tierra me amará
mientras los dos disparamos juntos
contra el enemigo.

IX

El amor de mi hombre
no conocerá el miedo a la entrega,
ni temerá descubrirse ante la magia del
enamoramiento
en una plaza pública llena de multitudes
Podra gritar —te quiero—
o hacer rótulos en lo alto de los edificios
proclamando su derecho a sentir
el más hermoso y humano de los sentimientos.

X

El amor de mi hombre
no le huirá a las cocinas
ni a los pañales del hijo,
será como un viento fresco
llevándose entre nubes de sueño y de pasado
las debilidades que, por siglos, nos mantuvieron
separados
como seres de distinta estatura

XI

El amor de mi hombre
no querrá rotularme o etiquetarme,
me dará aire, espacio,
alimento para crecer y ser mejor,
como una Revolución
que hace de cada día
el comienzo de una nueva victoria.

Gioconda Belli
wilkipedia Gioconda Belli

sábado, 10 de mayo de 2014

Lagrimas, el precio de ser mujer

Tremenda noticia cuando nos enteramos del secuestro de 223 niñas nigerianas. Atónitos, escuchábamos a Aboubakar Shekau: "yo secuestré a vuestras hijas y voy a venderlas en el mercado, en el nombre de Dios". Cómo justificación, aseguraba: "ya había dicho que la educación occidental debía acabarse. Niñas, tenéis que dejar la escuela y casaros". 
Palabras pronunciadas en pleno siglo XXI. Alentado, a decir esto en nombre del islam y del radicalismo... Pero no nos engañemos, el radicalismo se viste de muchas formas y con caras variadas.
Otro ataque a los derechos de la mujer, algo que nos ha conmocionado. Un despertar abrupto, queriendo creer que es una pesadilla terrible, aislada. Sin embargo, al  abrir los ojos y mantenernos atentos  a todo lo que ocurre a nuestro alrededor, espero no pensemos en mostrar nuestro apoyo entre puntillas, para luego de manera educada mirar para otro lado, con la cobarde excusa, de tenemos que vivir lo mejor posible. 
Me pregunto, si esto es lo qué creeriamos si nosotras o nuestras hijas sufrieran en su carne, en su cuerpo, desgarros físicos y psíquicos que será muy difícil remendar... Por el hecho de ser mujer, que por momentos parece que significa , tener todos los derechos borrados y los deberes de saciar mentes enfermas con Maltratos de todo tipo.
Según datos de Naciones Unidas, voy a dar tenues pinceladas de la realidad que estamos viviendo: 
- Hasta un 70%de las mujeres sufren violencia en su vida.
- En Estados Unidos, el coste de la violencia doméstica supera los 5800 millones de dolares anuales, de los que 4100 millones corresponden a servicios médicos y sanitarios. 
- Entre 500.000 y 2 millones de personas son victimas cada año de trata, siendo alrededor del 80% niñas y mujeres. Unas veces seducidas por cantos de sirena y otras obligadas a una vida de terror, convirtiéndosen en victimas de prostitución, trabajos forzados, esclavitud, servidumbre... o cualquier fantasía que se le pueda ocurrir a personas que deciden con la vida de otras, como simples peones de ajedrez. 
- Se piensa que más de 130 millones de mujeres y niñas que viven hoy en día, han sido sometidas a la mutilación genital femenina o ablación, Entre los países donde se practica se encuentran, Nigeria, Senegal, Sudán, Egipto, Etiopía (de mayoría cristiana), Pakistán, Indonesia, Malasia. Siendo una tradición cultural y no religiosa, no sólo se  efectúa  en comunidades musulmanas, sino también en animistas, cristianas y judías. Erradicando la sexualidad  de la mujer, intentando transformarla en un ser, cuyo único fin es la reproducción, garantizando así  la "fidelidad al esposo". 
- Las violaciones siguen siendo una realidad mundial, no entendiendo de riqueza ni pobreza, diferencias culturales, religiosas o sociales. Las mujeres son tratadas como  meros objetos sexuales, en que el hombre satisface sus apetencias sexuales. Desgarrada, ultrajada y menospreciada, después tendrá que afrontar el coste familiar y social, de haber sido victima de una violación...
- Por último, el feminicidio, termino utilizado para designar el crimen contra las mujeres por razones de genero. No entendiendo de escenarios de paz ni guerra, de protagonistas desconocidos o parientes, de edad, condición socio económica, etc.  Sólo hay un acto que se repite, una mujer asesinada gratuitamente.
Y todavía,  podemos tener la tentación de pensar que ocurre en lugares lejanos,  que no tienen nada que ver con nosotros,  casi como una leyenda...  ¿qué nos está pasando señores para no  damos cuenta que está ocurriendo día a día? En la actualidad, no tan lejos como pretendemos, quizás algunas veces si, otras no... Suceden  aquí a la vuelta de la esquina, todos tenemos noticias de locales demasiado oscuros en carreteras sinuosas, pisos de sexo rápido y de casas glamurosas.. Lo sabemos todos, los que se benefician de sus servicios sexuales, los que recogen las ganancias de tanto horror y los que dormimos  tranquilos, pensando que no tenemos nada que ver...

domingo, 30 de marzo de 2014

El paso de los años



Pasan los años y los años,
con un andar lento, pero seguro. 
Miro hacia atrás,
envuelta en algún recuerdo,
con la nostalgia a punto de alcanzarme "cuanto tiempo".
Cada vez con más historia,
historia de memoria histórica 
e historia de historias vividas...
Algunas tan lejos, 
que parece que fue en otra vida,
y seguramente es cierto, 
no era la misma que soy ahora...
Cómo si hubiese dado tanto de si, 
que para ir nombrándola, 
necesitase hacerlo en grandes títulos,
encabezando los distintos capítulos...
algunos hermosos, otros tristes, 
a veces difuminados en  matices multicolores...
Pero muchos se los debió llevar el olvido, 
porque hay veces que no acaban de encajar,
debe faltar alguna pieza,
la memoria me  juega malas pasadas..
Otros se quedaron en la piel...
Y al mirarme al espejo, 
igual que algunos recuerdos quedaron en la lejamia,
la juventud también se fue yendo,
primero de puntillas, casi a hurtadillas,  
para luego ausentarse  más y más, 
hasta que un día hizo las maletas definitivamente,
  se marchó...sin despedirse...
Y vinieron  las canas a teñir mi pelo negro,
las arrugas empezaron a surcar  mi piel, 
al principio timidamente,
hasta hacerse  presentes
enmarcando mis ojos y mi boca...
cuando me rió a carcajadas, 
o la vida me sorprende sonriendo
y también, ante  el dolor,
cuando me sacude sin pudor...
Están ahí, conmigo, son mis compañeras, 
del día a día, de esta nueva etapa, 
más lenta, más tranquila y más segura... 
Y me quedo preguntándome,
mientras contemplo el amanecer,
con una taza de café en las manos,  
desde el sosiego de no esperar ya nada...
excepto el vivir fiel a misma, 
¿para qué tanta prisa...?


martes, 18 de marzo de 2014

LLegaremos a tiempo. Rosana



Llegaremos a tiempo, una canción conmovedora y profunda...
... Invitación al despertar de todos y cada uno, de esta sociedad, a veces resignada ante las injusticias que nos azotan...
... Otras dormida, ante la esperanza de que se puede tener una parte activa en la construcción de un mundo equitativo, libre ... dejándonos aplastar  por los  que "tienen el poder"...
... Y la mayoría, anestesiada ante el dolor ajeno, cómo si nunca nos fuese ni siquiera a rozar...
... Y lo más triste, por momentos, incapaces de hacer algo más que lamentarnos...Como si nos hubiesen robado la capacidad de pensar, de desear, de opinar, de hacer... para situarnos de una forma autentica y coherente en nuestra vida...
Espero la saboreéis...


LLEGAREMOS A TIEMPO


Si te arrancan al niño, que llevamos por dentro,

Si te quitan la teta y te cambian de cuento

No te tragues la pena, porque no estamos muertos

Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo


Si te anclaran las alas, en el muelle del viento

Yo te espero un segundo en la orilla del tiempo

Llegaras cuando vayas más allá del intento

Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo…


Si te abrazan las paredes desabrocha el corazón

No permitas que te anuden la respiración

No te quedes aguardando a que pinte la ocasión

Que la vida son dos trazos y un borrón


Tengo miedo que se rompa la esperanza

Que la libertad se quede sin alas

Tengo miedo que haya un día sin mañana

Tengo miedo de que el miedo, te eché un pulso y pueda más

No te rindas no te sientes a esperar


Si robaran el mapa del país de los sueños

Siempre queda el camino que te late por dentro

Si te caes te levantas, si te arrimas te espero

Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo…


Mejor lento que parado, desabrocha el corazón

No permitas que te anuden la imaginación

No te quedes aguardando a que pinte la ocasión

Que la vida son dos trazos y un borrón


Tengo miedo que se rompa la esperanza

Que la libertad se quede sin alas

Tengo miedo que haya un día sin mañana

Tengo miedo de que el miedo te eché un pulso y pueda más

No te rindas no te sientes a esperar


Solo pueden con tigo, si te acabas rindiendo

Si disparan por fuera y te matan por dentro

Llegaras cuando vayas, más allá del intento

Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo…

domingo, 23 de febrero de 2014

Madres de todos los colores

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Oímos la palabra madre,
y parece que todos a la una, 
con una sincronización magistral,
pensamos en la MADRE,
esa madre con mayúsculas,
madre primordial, casi madre Naturaleza..
Una madre que provee de todo, 
para la que somos Todo, 
casi en un estado oceánico.

Pero yo he conocido tantas madres...
mi propia madre, la madre de mi madre,
mi  reflejo a veces satisfecho y otras,
 a hurtadillas, escondiéndose entre espejos.
Las madres de muchos hijos,
que se encontraron conmigo,
y me hablaron con sus silencios,
sus miradas extraviadas y sus gritos mudos.

También madres
que sin muchos aspavientos,
sostienen a sus hijos, 
conectadas emocionalmente, 
haciendo lo que pueden, 
en definitiva, siendo unas madres
suficientemente buenas...

Y aunque, me hubiera gustado 
no verlas, no escucharlas,
manteniendo inmaculado el ideal de madre, 
tropecé con madres locas, que enloquecen, 
madres desesperadas, que desestabilizan, 
madres invasivas, que ahogan,
madres controladoras,que aplastan, 
madres que no pueden hacerse cargo de ellas mismas, 
cómo van a sostener en un cálido abrazo a sus hijos,
cómo poder evitar apretarles, 
zarandearlos o dejarlos caer...

Hay tantas madres, 
como mujeres que traen 
al mundo a sus hijos.
Madres que los llevan en su vientre,
los paren...y luego...
no saben cómo es ser mamá...
Y entonces, pienso triste, 
cuando dicen que madre sólo hay una, 
y ¡¡afortunadamente!!
porque en algunos casos,
con una, basta y sobra.

Pero todas son madres,
que fueron hijas, 
que tuvieron una historia
que no eligieron
y que probablemente, 
les pesó demasiado, 
para construir algo distinto...


jueves, 13 de febrero de 2014

Nadie elige la cuna donde nace


Hay veces que me cuestiono, 
lanzo las preguntas
al aire...
y caen sin respuesta.

¿Cómo podemos impasibles
mirar hacia otro lado, 
mientras las personas mueren
desgarrándose en afiladas concertinas,
padeciendo violaciones y 
vejaciones de todo tipo?

¿Qué nos pasa 
para no darnos cuenta
que nadie elige 
la cuna donde nace?

Y que la nuestra, 
mecida por un descarnado capitalismo,
 sin alma,
encumbrada en un trono
ya hecho pedazos, 
cae resquebrajada
envuelta en un halo de oxido.

¿Dónde quedo
nuestro sentido común,
empatía y responsabilidad, 
qué por proteger 
unas fronteras, 
todo vale...?
Excepto, reinventar nuevas formulas,
que evitarán desembocar 
en la negra muerte

No hemos sido capaces
de parar ese continuo desenfreno, 
no sé, hacia dónde...
para detenernos y pensar, 
que nadie elige voluntariamente
su madre ni su padre,
su casa ni su barrio,
su nación ni su color.

Qué se ven obligados 
a huir de infiernos 
de hambre y dolor...
Dejando lo conocido,
su tierra, su casa, 
y a duras penas
con los pies arrastrando, 
envolver los recuerdos
entre jirones de su piel,
cansados, maltratados, 
y lanzarse al abismo
de una oportunidad de vida

domingo, 9 de febrero de 2014

Amor prohibido



Podría haber sido cualquier día, 
pero no lo fue.
Un café sin más,
una conversación entretenida
con el amable camarero,
un dialogo de sonrisas, 
un jugar por jugar,
con los pies en orilla segura,
pero no lo fue...

A lo lejos, 
asaltada por la espalda,
escuché como un tintineo, 
¡esa voz!,que no me pide permiso,
colándose en mi cuerpo...
Para volverme despacito,
con la ingenua ilusión, 
que esa mirada suya,
no me llevaría
a ese paraíso prohibido,
cálido, embriagador, excitante.
Pero no fue así...

De nuevo,
nos cogimos de la mano,
sin ni siquiera rozarnos
paseando por hermosos paisajes,
en la lejanía
de esos siete taburetes impertérritos
que nos separaban...

Hasta que el austero reloj
de la pared de enfrente, sonó,
y el tiempo apareció implacable,
haciéndome despertar,
todavía somnolienta 
a esa otra realidad,
cómoda, segura,sí,
y menos seductora, también,
(para que a estas alturas engañarme),
pero sosegada con la idea,
de no ser compañeros de viaje.

Sólo fue una parada,
un bajar del tren y encontrarnos,
para luego, ya sin mucho alboroto,
despedirnos...
Despojada de ilusiones trasnochadas, 
reconociendo que detrás de ese encuentro furtivo,
la nada, lo envuelve todo.

Este poema, está inspirado y dedicado a todos que en algún momento de su vida se dejaron llevar por un amor prohibido, cayendo en los brazos del desamor y jugaron a ser malqueridos. Y también  para aquellos, que aunque sintieron y reconocieron el embrujo de un amor así, dieron un paso más... y  apostaron por no dejar de ser ellos mismos


domingo, 2 de febrero de 2014

Debí de soñarte



Esta mañana, 
me desperté con las palabras
 intentando salir a borbotones de mi boca,
pero no estabas…
¡Debí de soñarte!
De hecho, hace tanto y tanto que te fuiste…
El tiempo cómo es él, tenaz,
igual que erosiona y transforma las montañas,
ha ido desdibujando
la nitidez de tu rostro... 
Aunque de pronto,
cómo regalos inesperados
me vienen recuerdos, claros y diáfanos…
Unas veces sorprendida
por un aroma cómplice, 
que sin ningún reparo
me hace viajar en el tiempo
a aquella cocina, ese lugar tan tuyo, tan nuestro...
Otras, asaltada por momentos fugaces, 
que provocan distintas emociones en mi,
alegría, tristeza, diversión, enfado,
 y, sobre todo, empezar a entenderte...
¡Debí de soñarte!
Porque ya no estás, 
no hay posibilidad de escribir algo nuevo juntas,
de encontrarnos, 
desde este lugar
en que pueda verte con los ojos 
que va dando la madurez y el transcurrir de la vida,
tan igual y tan distinta, 
aunque tú fueras siempre la misma,
la que  mis labios ya no llamarán 
“mamá”.




miércoles, 29 de enero de 2014

Se nos olvidó

Se nos olvidó que nacimos fruto del amor (en el mejor de los casos) y el deseo, de dos personas que en un momento dado... sus vidas se encontraron.

Se nos olvidó que nos fuimos constituyendo cómo somos, a partir de la ternura y el afecto de nuestros padres.

Se nos olvidó o quizás nunca fuimos conscientes, de lo importante que fue para nosotros jugar (probar, experimentar, divertirnos, elaborar situaciones complicadas, desarrollar nuestra imaginación, etc.). Sí, claro todo esto hacemos mientras "perdemos el tiempo jugando“”… y por eso lo ganamos, aplastando  a nuestros hijos con mil actividades, eso sí, programadas y adecuadas.

Se nos olvidó que las etapas hay que atravesarlas, no quemarlas, contaminarlas o no permitirlas… ¿Dónde quedo nuestro recuerdo? Lo necesitamos para que nos acompañe y así poder acompañar sin empujar, estirar ni zarandear.

Se nos olvidó la importancia de los límites coherentes, muchas veces, brillando por su ausencia. Y dejando a nuestros hijos vagando en la confusión, sin referentes ni referencias.

Se nos olvidó que un buen padre, no es  un padre perfecto, sólo suficientemente bueno y presente.

Se nos olvidó que la vida va engarzada con dolor y satisfacción, con alegría y tristeza, con presencia y ausencia, con esfuerzo y deseo… ¡Se nos tuvo que olvidar!, sino no entiendo cómo los zambullimos en la tierra del placer, lo rápido y eficiente.

Se nos olvidó lo lento, lo sencillo, lo cotidiano y nos dejamos seducir por lo efímero del poder, del aparentar del consumismo, de las prisas, del hacer, del llegar… ¿Pero dónde? Si también se nos olvido el esfuerzo, la constancia, la satisfacción del camino…


martes, 21 de enero de 2014

Las afueras


"Para saber de amor, para aprenderle,
haber estado solo es necesario..."

Hoy quiero hacer mi pequeño homenaje a este escritor, Jaime Gil de Biedma (1929-1990), poeta español. Y también, a todos... que  a través de estás líneas, puedan verse reflejados con las distintas emociones que el autor va dejando entrever, jugando con las "afueras de la ciudad". Convirtiéndola en este poema en  objeto poético, no por su identidad tangible y real, sino mostrando su propia "ciudad interna", con calles entrecruzadas plagadas de emociones intensas y contradictorias: nostalgia, la esperanza y  el dolor de la desesperación, lo irrefrenable  del paso de tiempo, nuestras propias noches obscuras y las afueras de nosotros y de los otros, la soledad y la búsqueda de otra piel para el encuentro de la propia...
Espero disfrutéis de su profunda compañía...


I
La noche se afianza
sin respiro, lo mismo que un esfuerzo.
Más despacio, sin brisa
benévola que en un instante aviva
el dudoso cansancio, precipita
la solución del sueño.
Desde luces iguales
un alto muro de ventanas vela.
Carne a solas insomne, cuerpos
como la mano cercenada yacen,
se asoman, buscan el amor del aire
-y la brasa que apuran ilumina
ojos donde no duerme
la ansiedad, la infinita esperanza con que aflige
la noche cuando vuelve.

II
¿Quién? Quién es el dormido?
Si me callo, respira?
Alguien está presente
que duerme en las afueras.

Las afueras son grandes,
abrigadas, profundas.
Lo sé pero, no hay quién
me sepa decir más?

Están casi a la mano
y anochece el camino
sin decimos en dónde
querríamos dormir.

Pasa el viento. Le llamo?

Si subiera al salón
familiar del octubre
el templado silencio
se aterraría.

Y quizá me asustara
yo también si él me dice
irreparablemente
quién duerme en las afueras.

III
Ciudad
            ya tan lejana!

Lejana junto al mar: tardes de puerto
y desamparo errante de los muelles.
Se obstinarán crecientes las mareas
por las horas de allá.

Y serán un rumor,
un pálpito que puja endormeciéndose:
cuando asoman las luces de la noche
sobre el mar.

Más, cada vez más honda
conmigo vas, ciudad,
como un amor hundido,
irreparable.

A veces ola y otra vez silencio.

A media voz
Vida y obras